«La vida en un cortijo andaluz» – Entrevista a Delia Carrión

El pasado 5 de octubre estuve reunida con Delia Carrión, gerente propietaria de la Hacienda de la Albaida en Córdoba. En este post te dejo un trocito de la entrevista que tanto disfrutamos.

Desirée – Buenas tardes, estamos en Hacienda de la Albaida, hemos venido a  tener un ratito charla y de encuentro con Delia Carrión, gerente y propietaria de este espacio tan bonito en el que nos encontramos hoy.

Delia queremos preguntarte antes de nada, ¿dónde estamos exactamente? ¿Qué es una hacienda? 

Delia – Bueno pues una hacienda es, digamos pues, un cortijo andaluz, en el que sus orígenes eran solamente destinados a labores de labranza y, además existía ese caserío como complemento a estas labores agrícolas y ganaderas. Y más tarde, sobre finales del 1800,  ya se empezó a poner de moda entre los escritores e incluso a los compositores de música, todo lo bucólico y lo paisajístico. Por tanto, los propietarios de estas fincas empezaron a construir caseríos mucho más importantes para poder acoger a sus invitados y así, presumir de lo que, en ese momento, estaba de moda.

Desirée – Que bonito todo esto que nos cuentas. ¿Crees que esta inquietud por seguir mostrando una parte tan característica de la cultura de Andalucía, como son estos lugares, os ha dado pie a crear algo para que pueda ser compartido por la gente? Incluso personas del extranjero, a las que tanto les llama la atención estos emplazamientos en el campo y con tantísima horas de luz donde además hay crías de animales. ¿Hay algo puesto en marcha para enseñarle esto al mundo? 

Delia – Si, precisamente de ahí nace la idea de ofrecer visitas turísticas para grupo. Donde verdaderamente, lo que les regalamos es una experiencia haciéndoles vivir de verdad como es un día a día en un cortijo o en una hacienda. De hecho, el nombre de la visita es “La vida en un cortijo andaluz”.

Desirée – Es precioso esto que nos cuentas. Quería preguntarte, la posibilidad, claro, de estar cada día más cerca del animal, un animal tan bonito como es el caballo, la yegua, el potro… criarlo en libertad, pastar y que puedan estar en un entorno tan puro como este, hizo que despertara en vosotros algo que me contabas antes y  me gustaría que hoy pues lo pudiéramos recoger en estas líneas. El tener vuestra propia ganadería esto ¿cómo surge? 

Delia – Bueno pues eso surgió precisamente del amor y la pasión que tiene mi familia por el caballo y, bueno, nos avoca o nos lleva a querer criar un caballo español de pura raza. Y por eso, en nuestras dehesas, pastan las yeguas y los potros en libertad, y la mayoría de los machos los tenemos en doma, tanto en vaquera como en enganche.

Desirée – Y te queremos preguntar también, sabemos que sois muy amantes de la tradición y de las costumbres y usos populares, y de vuestra relación en Córdoba. Estáis en una ciudad que es un marco seguramente incomparable, respecto a otros sitios  que os ha animado también a compartir otra oferta, otras posibilidades de la hacienda y mostrarle al mundo que además de que el caballo en su encuadre propio, pueda vincularse a otras disciplinas como el flamenco. ¿Qué sinergia crees que el público percibe cuando, sobre un ruedo o sobre una plaza, el flamenco y el caballo se unen en un  binomio perfecto?

Delia – Si, efectivamente, el caballo está muy ligado a nuestras tradiciones, y dentro de esas tradiciones, lógicamente tenemos el mundo del flamenco. Que además fue nombrado Bien Inmaterial…

Desirée – Correcto, Patrimonio de la Humanidad hace muy poquitos años.

Delia – Va muy ligado una cosa con otra, al igual que somos defensores acérrimos de otras tradiciones que tenemos u otras riquezas como es el vino y  el aceite, y por tanto, cuando en un espectáculo de los que nosotros hacemos, en alguna pequeña muestra, depende de lo que el cliente quiera contratar, suena la música, el toque la guitarra, el cante, las palmas… Ahí es donde la musa nos hace que se provoque esa fusión entre el caballo y el baile. Ambos se dejan llevar por esa magia.

Desirée – Que bonita la fusión ésta de la que hablas que es totalmente mágica para quienes la percibimos desde fuera y la disfrutamos. Hay una sensación y  casi actitud de respeto entre las dos partes ¿verdad? Como entrar uno y silenciar el otro, el ir al compás, el perder a veces la noción del tiempo  y dejarse únicamente llevar, no todo está coreografiado, también hay sitio para la improvisación cuando lo que hay entre las dos partes es esa sensación absoluta de ser una pasión del uno del otro. 

Delia pues muchísimas gracias por recibirnos  en tu casa, hemos estado encantados, y bueno a ver si pronto podemos volver y contarte también cómo va nuestra experiencia con Desirée Calero. Muchísimas gracias por todo.

Delia – Sí, claro que sí,  además en cuanto hagamos las primeras juntas, porque esa es la idea, trabajar juntas y hacer una oferta de calidad, os invitaremos para que lo disfrutéis  de primera mano.

Desirée – Aquí estaremos encantados, muchísimas gracias. Hasta muy pronto Delia.

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